✓ Procesamiento local: tus datos, tokens y claves no salen de tu navegador

Herramientas para Desarrolladores

JSON, Base64, URL, hashes y UUID en una sola página. Sin cuentas, sin límites y sin enviar nada a ningún servidor.

MD5 y SHA-1 valen para detectar corrupción accidental, no para seguridad. Ningún hash de esta página sirve para guardar contraseñas: para eso se usan algoritmos lentos con sal (bcrypt, scrypt, Argon2).

¿Para qué sirven estas herramientas?

Son las cinco utilidades que cualquiera que trabaje con APIs, webs o datos acaba necesitando varias veces al día: leer un JSON que llega en una sola línea, codificar un texto o una imagen en Base64, escapar un parámetro de URL, comprobar que un archivo descargado es el que dice ser, y crear identificadores únicos. Suelen hacerse en páginas que envían lo que pegas a un servidor, y lo que se pega aquí casi nunca es inocuo: respuestas de API con datos de clientes, tokens, claves, cadenas de conexión. En EzzyApps todo se procesa en tu navegador con las funciones que el propio navegador incorpora.

Casos típicos donde ayuda:

  • Formatear la respuesta de una API para leerla, o minificarla para pegarla en una configuración.
  • Localizar el error exacto (línea y columna) de un JSON que no valida.
  • Convertir un logotipo pequeño a data URI en Base64 para incrustarlo en CSS o HTML.
  • Decodificar un parámetro de URL o ver todos los parámetros de un enlace de seguimiento en una tabla.
  • Verificar el SHA-256 de un instalador descargado contra el que publica el proyecto.
  • Generar un lote de UUID para claves de base de datos, pruebas o identificadores de pedidos.

Cómo usarlas en 3 pasos

  1. Elige la pestaña (JSON, Base64, URL, Hash o UUID) y pega el texto o selecciona el archivo.
  2. Ajusta las opciones: sangría y orden de claves en JSON, URL-safe en Base64, modo de codificación en URL, hash esperado para comparar, cantidad y formato en UUID.
  3. Copia, descarga o encadena: "Usar como entrada" pasa el resultado al campo de entrada para seguir transformándolo (por ejemplo, decodificar Base64 y luego formatear el JSON).

Qué hace cada pestaña (y sus límites)

JSON: formatea con 2 espacios, 4 o tabulador, minifica, ordena las claves alfabéticamente (en todos los niveles) y valida indicando línea y columna del error. Base64: codifica y decodifica texto con UTF-8 correcto (acentos y emojis incluidos), variante URL-safe, y archivos de hasta 5 MB como data URI. URL: codifica un componente (encodeURIComponent), una URL completa respetando sus separadores (encodeURI), decodifica, y analiza una dirección en protocolo, host, puerto, ruta, parámetros y fragmento. Hash: MD5, SHA-1, SHA-256 y SHA-512 de texto o archivo en hexadecimal; los SHA los calcula el módulo criptográfico del navegador (Web Crypto) y MD5 una implementación propia del RFC 1321. UUID: versión 4 con crypto.randomUUID, de 1 a 100, en mayúsculas o sin guiones si tu sistema lo pide.

Si lo que necesitas es una clave o un secreto aleatorio en lugar de un hash, usa el generador de contraseñas, y lee por qué importa dónde se genera. Y si alguna vez te han dicho que Base64 "encripta", te interesa qué es Base64 y por qué no es cifrado.

Por qué procesar en local importa aquí más que en ningún sitio

Un formateador de JSON online recibe, literalmente, lo que pegas: la respuesta de tu API con los datos de un cliente, el token de sesión que estás depurando, la clave que acabas de codificar en Base64. Aunque el servicio sea honesto, ese contenido ha viajado y puede quedar en registros. Esta página no tiene backend: usa JSON.parse, TextEncoder, crypto.subtle y crypto.randomUUID del navegador. Puedes cargarla, desconectar internet y seguir trabajando; si instalas EzzyApps como app, queda disponible sin conexión.

Preguntas frecuentes

No. Todo se procesa con JavaScript en tu navegador usando las funciones que el propio navegador incorpora. Nada se envía, se guarda ni se registra; puedes desconectar internet después de cargar la página y seguir usándola.

No. Base64 es una codificación, no un cifrado: cualquiera puede decodificarla sin clave. Sirve para transportar datos binarios como texto (imágenes en data URI, adjuntos, cabeceras), nunca para ocultar información.

Para verificar la integridad de un archivo, SHA-256 (es el que publican la mayoría de proyectos). MD5 y SHA-1 se consideran rotos frente a colisiones: valen para detectar corrupción accidental o comparar con sumas antiguas, pero no para seguridad. Ningún hash de esta página debe usarse para guardar contraseñas.

Son UUID versión 4, generados con el generador criptográfico del navegador (crypto.randomUUID). Tienen 122 bits aleatorios: la probabilidad de repetir uno es despreciable en la práctica, por eso se usan como identificadores en bases de datos y APIs.

Porque la función clásica del navegador (btoa) solo acepta caracteres de un byte y muchas páginas la usan sin convertir antes el texto a UTF-8. Aquí el texto se convierte a bytes UTF-8 antes de codificar y se decodifica igual, así que "canción" o un emoji viajan intactos.

Para texto, el que aguante tu navegador: varios megabytes de JSON se formatean sin problema. Para archivos, Base64 admite hasta 5 MB (el resultado en texto sería enorme) y el cálculo de hashes hasta unos 200 MB, según el dispositivo.