Lector de Códigos QR
Lee un QR desde una imagen, una captura pegada o la cámara, y mira qué contiene antes de abrirlo. Gratis, sin registro y sin subir nada.
Arrastra una imagen, pégala (Ctrl+V) o haz clic
JPG, PNG, WebP, GIF o BMP · Varias a la vez · Capturas de pantalla incluidas
Se pedirá permiso para usar la cámara. El vídeo se analiza en tu dispositivo y no se graba ni se envía. Encuadra el código dentro del marco.
¿Para qué sirve un lector de QR online?
La cámara del móvil lee un QR y, casi siempre, abre lo que contiene sin preguntar. Este lector hace lo contrario: te muestra qué hay dentro —el enlace completo con su dominio, los datos de una red Wi-Fi, una tarjeta de contacto, un texto— y deja que decidas tú. Además resuelve los casos que la cámara no cubre: un QR que te llega por correo o WhatsApp, una captura de pantalla, una imagen en el ordenador o un código en un PDF.
Casos típicos donde ayuda:
- Comprobar a dónde lleva un QR de un cartel, una factura o un correo antes de abrirlo (defensa contra el quishing).
- Leer un QR que te enviaron como imagen y que no puedes enfocar con el mismo móvil.
- Recuperar la contraseña Wi-Fi de una tarjeta de invitados o de una foto del router.
- Importar un contacto (vCard) desde un QR a tu agenda, con un archivo .vcf.
- Verificar que el QR que acabas de crear contiene exactamente lo que querías antes de imprimirlo.
- Extraer el texto o el enlace de varios códigos a la vez para copiarlo.
Cómo usarlo en 3 pasos
- Elige la entrada: arrastra la imagen, pégala con Ctrl+V (Cmd+V en Mac) o activa la cámara y encuadra el código.
- Lee el resultado interpretado: el lector detecta si es un enlace, una red Wi-Fi, un contacto, un teléfono, un correo o texto, y lo presenta por campos.
- Decide qué hacer: copia el contenido, descarga el contacto o abre el enlace solo cuando hayas visto a dónde va.
Cómo detectar un QR fraudulento
El quishing (phishing por QR) consiste en pegar un código falso sobre uno legítimo —en un parquímetro, una mesa de restaurante, un cartel— o enviarlo por correo para que la víctima abra una web que imita a un banco, una empresa de paquetería o una administración. El QR no es malicioso en sí: lo es la dirección que contiene. Por eso lo primero es verla. Este lector destaca el dominio real, avisa cuando el enlace pasa por un acortador (que oculta el destino) o usa HTTP sin cifrar, y nunca abre nada por sí solo. Lo desarrollamos en cómo leer un código QR sin abrirlo y detectar QR falsos.
Las señales de alarma son las de siempre: un dominio que se parece al oficial pero no lo es, un acortador en un contexto donde no debería haberlo (un banco no necesita acortar sus enlaces), urgencia ("tu paquete será devuelto"), y peticiones de datos o pagos nada más abrir. Si generas tus propios códigos, hazlo con un generador que trabaje en tu navegador y comprueba aquí el resultado antes de publicarlo; en códigos QR privados explicamos por qué importa dónde se genera.
Qué puede contener un código QR
Un QR solo guarda texto (hasta unos 3.000 caracteres en la práctica), pero ese texto sigue convenciones que las apps reconocen: una URL, WIFI:T:WPA;S:red;P:clave;; para una red inalámbrica, una vCard o MeCard para un contacto, tel:, mailto:, sms: o geo: para teléfono, correo, mensaje y coordenadas. El lector reconoce estos formatos y te muestra los campos por separado; cualquier otra cosa se presenta como texto plano. En todos los casos puedes ver también el contenido en bruto, exactamente como está codificado.